Bucarest Art & Antiques

Agustín Abarca - Óleo sobre cartón 'Paisaje lacustre'

$945,000USD $1077

6 cuotas sin interés de $157,500.

Livraison

Livraison gratuite dans la région de Santiago.

Livraison régionale calculée au paiement. Plus d'infos.

Achetez en Confiance

Garantie d'Authenticité, Garantie de Remboursement, Retour en 24h. Détails.

Solicitar más información de la pieza
Todas nuestras pinturas se encuentran certificadas, y su compra incluye un Certificado de Autenticidad, firmado por nuestros expertos.
DESCRIPCIÓN

Óleo sobre cartón del pintor chileno Agustín Abarca (1882–1953), obra que registra una cautivante escena lacustre en la que se aprecia con maestría el reflejo de la luz sobre aguas en calma, flanqueadas por una tenue y delicada vegetación. La pieza destaca por la calidad técnica que el artista despliega en el manejo de la espátula y en el control luminoso, logrando transmitir al espectador la sensación de contemplar un paisaje real, vivo y sereno. La obra se presenta enmarcada; el marco presenta algunos detalles visibles en las fotografías.

Dimensiones marco: 52 x 45 cm. Dimensiones obra: 28 x 20 cm.
Estado: En buen estado general. El marco presenta algunos detalles que se aprecian en las fotografías.

ORIGEN: Chile Bandera

ÉPOCA: Comienzos s.XX

MATERIALES: Óleo


ANCHO: 52 cm.

ALTO: 45 cm.


UBICACIÓN: Tienda Providencia ¿Cómo llegar? - Retiro y envío disponible

PROVENIENCIA: Particular

ESTADO: Buen estado, con detalles propios de su uso y antigüedad.

CÓDIGO: AP3307

Costos de envío varían según región de Chile. Entrega gratuita en la Región Metropolitana.

Envío desde: Santiago, Chile. Más información sobre envíos.

Devoluciones: Hasta 10 días después de la entrega. Ver términos y condiciones.

Envíos internacionales — Despachamos a todo el mundo con DHL Express. La tarifa se calcula según tu destino y se muestra en esta página. El precio incluye impuestos y aranceles de importación (Delivered Duty Paid): no habrá cobros adicionales al recibir tu pedido.

ORIGEN: Chile Bandera

ÉPOCA: Comienzos s.XX

MATERIALES: Óleo


ANCHO: 52 cm.

ALTO: 45 cm.


UBICACIÓN: Tienda Providencia ¿Cómo llegar? - Retiro y envío disponible

ESTADO: Buen estado, con detalles propios de su uso y antigüedad.

CÓDIGO: AP3307

Óleo sobre cartón del pintor chileno Agustín Abarca (1882–1953), obra que registra una cautivante escena lacustre en la que se aprecia con maestría el reflejo de la luz sobre aguas en calma, flanqueadas por una tenue y delicada vegetación. La pieza destaca por la calidad técnica que el artista despliega en el manejo de la espátula y en el control luminoso, logrando transmitir al espectador la sensación de contemplar un paisaje real, vivo y sereno. La obra se presenta enmarcada; el marco presenta algunos detalles visibles en las fotografías.

Dimensiones marco: 52 x 45 cm. Dimensiones obra: 28 x 20 cm.
Estado: En buen estado general. El marco presenta algunos detalles que se aprecian en las fotografías.

Generación del 13': La generación de artistas hijos e hijas de obreros

Generación del 13': La generación de artistas hijos e hijas de obreros

La Generación del 13 surge paralelo al centenario la independencia de Chile, cuando el país y la alta sociedad tenía sus ojos puestos en Europa, en la riqueza de su arte y artistas, asume la dirección de la Escuela de Bellas Artes Fernando Álvarez Sotomayor, quien decide abrir las puertas de la escuela a jóvenes de clase obrera. El arte se torna una herramienta que permite mostrar el otro lado de la sociedad, aquel que no todos deseaban mirar. Apostaba por el realismo, los temas cotidianos y el retrato honesto. Sus alumnos no eran hijos de la élite. Eran hijos de panaderos, mineros y campesinos. No tenían telas para pintar, usaban tablillas o cartón y comenzaron y en ellos retrataron, sin maquillaje ni matices, la realidad que los rodeaba; la mujer cosiendo en la calle, el huaso en el campo, el niño del conventillo, el autorretrato honesto. Pintaron a sus propias familias, sus barrios, una realidad incómoda para muchos, y temas que los artistas de la época preferían no retratar. Sólo ellos podían registrar ese cotidiano y convertirlo en una obra de arte. No era pintura de salón con variedades de colores. Era gris... opaca... densa. Era la realidad que se vivía en el Chile de 1920 muy asociada a lo que se conoce como “La cuestión social”. Murieron jóvenes, en pobreza, por tuberculosis ó alcoholismo. Sin circuitos, sin reconocimiento. Pintar al pueblo en 1913 era una declaración de principios clara. La elite chilena no compraba esos cuadros. Los críticos los ignoraban. El mundo del arte oficial los veía como pintores menores. Pero ellos estaban haciendo algo que nadie había hecho: con sus pinturas le dieron dignidad a aquello que otros prefirieron ignorar.
Recién en la década de 1950 comenzaron a ser rescatados del olvido. Incluso Pablo Neruda los llamó "la heroica capitanía de pintores". Hoy sus obras están en museos y pinacotecas, pero siguen siendo desconocidas para la mayoría de los chilenos.
La Generación del 13 dejó la primera mirada chilena sobre Chile

La promesse des antiquités d'art de Bucarest