Santiago, 1885 – Santiago, 1946
Julio Ortiz de Zárate
Postimpresionismo, Modernismo, Grabado
Julio Ortiz de Zárate Pinto nació en Santiago el 12 de abril de 1885 y llegaría a convertirse en una de las figuras más influyentes de la modernidad pictórica chilena. Su acercamiento al arte comenzó bajo la tutela del maestro Pedro Lira, y más tarde se formó en la Escuela de Bellas Artes con Fernando Álvarez de Sotomayor. Junto a sus contemporáneos de la Generación del Trece, integró el Grupo de los Diez en 1916, una iniciativa que reunió a escritores y artistas plásticos en torno a la renovación cultural del país.
En 1919 emprendió su primer viaje a Europa, recorriendo España, Francia y Bélgica, y en 1922 obtuvo una beca para estudiar en Italia y Francia. Estas estadías europeas resultaron decisivas: el descubrimiento de la obra de Paul Cézanne y la Escuela de París transformó radicalmente su visión. A su regreso a Chile en 1923, fue uno de los fundadores del célebre Grupo Montparnasse, que introdujo el postimpresionismo y los lenguajes modernos en la escena artística nacional.
Su pintura, nutrida por las lecciones del postimpresionismo, se caracteriza por formas sólidas y simplificadas, una paleta de tonos terrosos enriquecida con rojos e intensos azules, y una tensión entre la estructura y el color que remite directamente a la influencia cezanniana. Cultivó el óleo, el pastel y, de manera pionera en Chile, el grabado en metal, técnica que enseñó en la Escuela de Bellas Artes a partir de 1927.
Desempeñó además un papel fundamental en la institucionalidad artística del país: fue Director del Museo Nacional de Bellas Artes entre 1939 y 1946, año de su muerte. Entre sus obras más recordadas se cuentan su Autorretrato (1923), diversas naturalezas muertas, Los Dibujantes y la Iglesia Sagrado Corazón de París. Falleció en Santiago el 13 de junio de 1946, dejando un legado que transformó el curso de la pintura chilena del siglo XX.