Bucarest Art & Antiques

Alberto Lobos - Oil on wood 'Interior patio'

Épuisé

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DESCRIPCIÓN

A marvelous oil painting of the interior courtyard of a colonial-style country house, with a beautiful interplay of light and shadow between the interior and exterior, creates the sensation of being inside the scene. The earthy tones contrast with the green and vibrant red of the cluster of flowers visible within.

Dimensions: Frame 52 cm wide, 69 cm high. Artwork 32 cm wide, 42 cm high.

Condition: In good condition.

Includes Certificate of Authenticity

All our paintings include the Bucharest Art & Antiques Certificate of Authenticity, signed by our experts.

ORIGEN: Chile Bandera

MATERIALES: Óleo


ANCHO: 69 cm.

ALTO: 52 cm.

CÓDIGO: IP2015

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ORIGEN: Chile Bandera

MATERIALES: Óleo


ANCHO: 69 cm.

ALTO: 52 cm.

CÓDIGO: IP2015

A marvelous oil painting of the interior courtyard of a colonial-style country house, with a beautiful interplay of light and shadow between the interior and exterior, creates the sensation of being inside the scene. The earthy tones contrast with the green and vibrant red of the cluster of flowers visible within.



Dimensions: Frame 52 cm wide, 69 cm high. Artwork 32 cm wide, 42 cm high.



Condition: In good condition.

Generación del 13': La generación de artistas hijos e hijas de obreros

Generación del 13': La generación de artistas hijos e hijas de obreros

La Generación del 13 surge paralelo al centenario la independencia de Chile, cuando el país y la alta sociedad tenía sus ojos puestos en Europa, en la riqueza de su arte y artistas, asume la dirección de la Escuela de Bellas Artes Fernando Álvarez Sotomayor, quien decide abrir las puertas de la escuela a jóvenes de clase obrera. El arte se torna una herramienta que permite mostrar el otro lado de la sociedad, aquel que no todos deseaban mirar. Apostaba por el realismo, los temas cotidianos y el retrato honesto. Sus alumnos no eran hijos de la élite. Eran hijos de panaderos, mineros y campesinos. No tenían telas para pintar, usaban tablillas o cartón y comenzaron y en ellos retrataron, sin maquillaje ni matices, la realidad que los rodeaba; la mujer cosiendo en la calle, el huaso en el campo, el niño del conventillo, el autorretrato honesto. Pintaron a sus propias familias, sus barrios, una realidad incómoda para muchos, y temas que los artistas de la época preferían no retratar. Sólo ellos podían registrar ese cotidiano y convertirlo en una obra de arte. No era pintura de salón con variedades de colores. Era gris... opaca... densa. Era la realidad que se vivía en el Chile de 1920 muy asociada a lo que se conoce como “La cuestión social”. Murieron jóvenes, en pobreza, por tuberculosis ó alcoholismo. Sin circuitos, sin reconocimiento. Pintar al pueblo en 1913 era una declaración de principios clara. La elite chilena no compraba esos cuadros. Los críticos los ignoraban. El mundo del arte oficial los veía como pintores menores. Pero ellos estaban haciendo algo que nadie había hecho: con sus pinturas le dieron dignidad a aquello que otros prefirieron ignorar.
Recién en la década de 1950 comenzaron a ser rescatados del olvido. Incluso Pablo Neruda los llamó "la heroica capitanía de pintores". Hoy sus obras están en museos y pinacotecas, pero siguen siendo desconocidas para la mayoría de los chilenos.
La Generación del 13 dejó la primera mirada chilena sobre Chile

La Promesa de Bucarest Art Antigüedades