Santiago, 1964 –
Oscar Barra
Surrealismo, figurativismo, fantasía
Oscar Barra Sepúlveda nació el 19 de septiembre de 1964 en Santiago, aunque pasó buena parte de su infancia en Chillán. Estudió Artes Plásticas en la Escuela de Arte de la Universidad de Concepción entre 1986 y 1990, bajo la guía del maestro Eduardo Meissner. Esa formación en el sur de Chile marcó tanto su sensibilidad artística como sus vínculos con una generación de creadores que renovarían la escena pictórica nacional durante la década siguiente.
En 1991, junto a un grupo de artistas egresados de la misma universidad —entre ellos Mario Sánchez, José Fernández, Gustavo Riquelme, Vicente Rojas y Jaime Petit-Breuilh—, fundó el Grupo Grisalla, colectivo que se propuso generar nuevas reflexiones en torno a la pintura figurativa y visibilizarla en el circuito nacional de exposiciones. El grupo tuvo una actividad prolífica durante los años noventa y principios de los dos mil, participando en muestras en diversas ciudades chilenas y consolidando una propuesta estética propia.
Tras la disolución del colectivo, Barra profundizó su práctica individual, expandiéndose hacia la escultura, el grabado, los libros de artista y la acuarela. Su obra se inscribe en una corriente surrealista anclada en la figuración y la fantasía, con influencias confesadas de Max Ernst, Giorgio de Chirico y Roberto Matta en las artes visuales, y de escritores como Ray Bradbury y Jorge Luis Borges en el plano literario. Esa mezcla de referentes convierte su pintura en un territorio donde lo cotidiano se transforma en imagen onírica.
Barra ha ejercido la docencia en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Concepción y actualmente vive y trabaja en Santiago. Su obra «Devorador de Sombras» (1995, acrílico sobre tela, 120 x 139 cm) integra la colección del Museo de Artes Visuales de Santiago, y fue reconocido con el Premio de Jurado en la II Bienal de Pintura y el Premio Günther en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1993.