Darío Contreras nació en Chillán el 4 de marzo de 1904. Pasó su infancia y juventud en Mulchén, y en 1918 se trasladó a Santiago para ingresar a la Escuela de Bellas Artes, donde fue alumno de Juan Francisco González y Fernando Tauby, y compartió aulas con Marcos Bontá y Ezequiel Plaza. En 1924 expuso por primera vez en la Galería Mori y Guevara, obteniendo una entusiasta recepción de la crítica.
Su talento le valió una beca para estudiar en Europa, y fue designado Agregado Cultural en Lisboa, ciudad desde la cual recorrió los principales centros artísticos del continente. Obtuvo Medalla de Plata y Medalla de Oro en el Salón Nacional de Chile. En 1953 viajó a España invitado por el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, donde expuso con notable éxito.
La obra de Contreras refleja una sensibilidad especial por el paisaje campesino chileno y los rincones típicos de ciudades españolas, siempre con la naturaleza como fuente primordial de inspiración. El sol de los veranos cálidos, la gente humilde y las calles populares son elementos recurrentes en sus composiciones al óleo, que se inscriben en la tradición del paisajismo de raíz impresionista.